Como les conté en la entrada anterior tuve una franquicia que era exitosa, pero nuestro crecimiento no fue planificado.
Ese primer punto de la franquicia estaba ubicado en un centro comercial, pero decidimos abrir un segundo punto.
Para aquellos que conocen la ciudad de Caracas en Venezuela, han admirado una montaña hermosa El Avila que la arropa para convertir la ciudad en un valle.
Hubo un tiempo que el teleférico de la ciudad estuvo dañado, y para su reapertura permitieron la presentación de proyectos para brindar opciones de comida a los visitantes.
Nosotros presentamos nuestra franquicia de golosinas y fue aceptada, pero cometimos el error que no emprendimos con inteligencia emocional, no hicimos análisis de riesgo.
Un lugar hermoso, con una vista hermosa pero el punto iba a estar en la camineria al aire libre. Todo era perfecto hasta que nos dimos cuenta que los chocolates se derretían y las golosinas se pegan; para completar comenzó el periodo de lluvia y podrán imaginar como quedo el kiosco construido de madera y formica.
Me quedo de enseñanza que antes de llevar acabo un proyecto deben analizarse todos los puntos que lo acompañan, usar mas inteligencia emocional y no dejarnos llevar solo por el impulso.
Una idea puede ser exitosa pero debemos analizar bien como la vamos a llevar acabo.
Espero sus comentarios, aliados emprendedores.
Reciban un gran abrazo.
Valentina Flores
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