En una ocasión un compañero de trabajo nos mostró un proyecto de un centro comercial. Como el proyecto lo estaban vendiendo en papel, los locales eran relativamente económicos.
Una amiga me entusiasmo para comprar una minitienda y abrir un local de artesanía, inciensos, libros de autoayuda, Cds de meditación entre otras cosas.
El local quedó fabuloso, contratamos un arquitecto que nos hizo un diseño muy funcional, encontramos un carpintero que nos fabricó los muebles tal cual el diseño, luces, piso de mármol y una vitrina amplia que permitía visualizar todos los artículos de la tienda.
Todo era perfecto, pero no tuvimos la precaución de analizar el entorno y la ideocincracia de las personas donde estaba ubicado el local.
Todos nuestros familiares, amigos, conocidos y compañeros del centro comercial estaban fascinados como había quedado todo.
Aunque ustedes no lo crean nadie entraba a comprar, solo cuando iban nuestros amigos compraban algo.
Cuando comenzamos analizar que sucedía, nos dimos cuenta que no habíamos estudiado el mercado, que las personas que vivían en la zona buscaban otros productos y aunque los precios no eran altos, decían que la tienda era muy sifrina. Mi socia y yo no entendíamos eso, como es que no vas a entrar en un lugar porque crees que es muy bonito.
Pero un día vimos una publicidad en la televisión de una pareja que iba a un restaurante y la señora le decía al esposo que mejor se marchaban porque los manteles estaban muy suaves y el lugar debía ser súper costoso, guao ahí entendimos que nunca estudiamos el mercado ni los clientes que serían los posibles visitantes del centro comercial.
Me quedo de enseñanza que siempre debo tener presente quién será mi posible cliente y qué y cómo debo ofrecer mis productos.
Bienvenidos sean todas sus lecciones aprendidas en esta comunidad de emprendedores.
Espero sus comentarios ;)
Reciban un gran abrazo.
Valentina Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario